viernes, 30 de abril de 2010

De la basura se puede obtener energía para mover el metro

El alumbrado público de Caracas también podría funcionar a partir de desechos
Los desechos tienen un potencial que en Venezuela es desperdiciado (Venancio Alcázares)

La basura puede ser un tesoro
En Monterrey, ciudad mexicana con una población similar a la de Caracas, el metro está listo para funcionar con bioenergía producida a partir de la basura, igual que desde hace muchos años lo hace casi todo el alumbrado público.
50% de la basura consiste en residuos orgánicos que pueden ser convertidos en biogás y éste en energía eléctrica, pero en Caracas esta posibilidad se desaprovecha porque todos esos residuos orgánicos son enterrados en La Bonanza.
"Estamos todo lo atrasados que se puede en manejo de desechos, y mientras no se trabaje en la raíz del problema de la basura, no se haga nada por reciclar, no haya interés en producir energía limpia, seguirán las acumulaciones de basura en todas las calles", dice Hernán Papaterra, director ejecutivo de la Asociación Reciclaje y Producción más Limpia.
Obtener energía a partir de los desechos es algo que no solo alivia el trabajo de otras fuentes generadoras de electricidad (algo que debería ser prioridad ante esta emergencia eléctrica), sino que además produce energía limpia que no es producida por combustibles fósiles como gas, petróleo o carbón.
Ni siquiera se trata de una tecnología cara: los cinco motogeneradores que se instalaron en Monterrey y que producirán 5,3 megas costaron seis millones de dólares y fueron gestionados a través de los llamados "créditos de carbono".
Pedro Fregona, gerente de operaciones de Fospuca, explica que desde que en el Protocolo de Kioto las naciones firmantes se propusieron eliminar los gases que contribuyen al calentamiento global, existen muchísimas facilidades para llevar adelante proyectos verdes (los que reducen la emisión de dióxido de carbono a la atmósfera).
Y el gas natural que se produce en los rellenos sanitarios, explica, contamina mucho menos que el que se produce tras la quema de combustibles fósiles (que es como se obtiene la electricidad en Planta Centro, en Carabobo, por ejemplo), que arroja al exterior grandes cantidades de dióxido de carbono.
Es fácil, es barato, ahorra electricidad, contamina menos... ¿por qué entonces no parece haber interés por hacerlo? ¿Por qué en Venezuela no existe ni siquiera un fondo financiero para el estudio de la energía verde? Fregona cree que lo que falta es voluntad política: "Para un proyecto similar al de Monterrey tendrían que ponerse de acuerdo el Ejecutivo, el gobernador de Miranda y todos los alcaldes metropolitanos y de Miranda, que es la zona que descarga en La Bonanza. Eso no parece posible porque ni siquiera se hablan. ¿Cómo va a salir adelante un país así?".
Evelyn Pallota, directora ambiental de la Gobernación de Miranda, dice que el tema ambiental es difícil porque requiere trabajo de todo tipo, empezando por una labor educativa. "Es más fácil comprar un camión, abrir un hueco y enterrar la basura en vez de concientizar y crear toda la infraestructura para que empecemos a separar los desechos en el origen, por ejemplo. En Tacarigua de la Laguna hay cuatro proyectos de este tipo, pero la ayuda viene de la embajada británica". En el Alto Gobierno no parece haber demasiado interés por las iniciativas ambientales.

lunes, 8 de febrero de 2010

El vapor de agua estratosférico contribuye al calentamiento global

El vapor de agua de la estratosfera terrestre contribuye de forma clave en el calentamiento global, según sugiere un estudio del Laboratorio de Investigación del Sistema Terrestre del NOAA en Boulder (Estados Unidos) que se publica en 'Science Express', la edición digital de la revista 'Science'.
Los resultados del estudio muestran que un descenso en el vapor de agua de la estratosfera de la Tierra ha contribuido probablemente a la reciente ralentización del aumento de las temperaturas superficiales globales.
Los investigadores explican que el vapor de agua es un potente gas de efecto invernadero. Absorbe la luz solar y reenvía el calor a la atmósfera terrestre. Los descubrimientos revelan que el vapor de agua estratosférico ha sido un importante promotor del cambio climático global en la pasada década.
Los científicos, dirigidos por Susan Solomon, utilizaron una combinación de datos y modelos y muestran que un declive en la concentración de vapor de agua en la estratosfera hacia el año 2000 tuvo un efecto sobre las temperaturas superficiales medias globales aproximadamente entre los años 2000 y 2009.
En particular, el menor vapor de agua estratosférico ha sido probablemente un factor significativo en el descenso de las temperaturas medias globales desde el 2000, actuando para ralentizar la tasa de calentamiento alrededor de un 25 por ciento.
Además, los autores muestran que la cantidad de vapor de agua en la estratosfera probablemente aumentó entre 1980 y 2000, un periodo de calentamiento global más rápido.
Aunque aún no está claro por qué los niveles de vapor de agua han disminuido recientemente, los resultados del estudio señalan lo importante que la concentración del vapor de agua estratosférico podría ser para el clima.

martes, 2 de febrero de 2010

10 simples consejos para ayudar al planeta

Es hora de decidir de qué lado estás ¿del lado del planeta o del lado del calentamiento global? Para los que les interesa el futuro de las especies les brindamos 15 simples consejos que pueden tener consecuencias directas sobre la ecología, la economía y la sociedad.

1.- Procura trasladarte en transporte público: trenes o autobuses. Para trayectos cortos puedes utilizar la bicicleta, si no es peligroso, el ejercicio te mantendrá en buena forma.

2.- Recicla y reutiliza el papel. Reutiliza las caras blancas de los documentos impresos. Fotocopia e imprime a doble cara.

3.- Apaga el ordenador y la pantalla cuando no la utilizas. Puedes cambiar la configuración en las opciones de protección de pantalla.

4.- Elegir bombillas de bajo consumo. Consumen entre un 80% menos energía y duran 8 veces más. Además evitaremos la emisión a la atmósfera de casi media tonelada de CO2.

5.- Mientras te laves los dientes o te enjabonas en la ducha cierra el grifo de agua. Ahorra agua. Acumula agua de lluvia.

6.- Descongela el frigorífico antes de que la capa de hielo alcance 3mm de espesor: podrás conseguir ahorros de hasta el 30%. Ajusta el termostato para que mantenga un temperatura de 6ºC en el compartimiento de refrigeración y 18ºC en el de congelación.

7.- Regula la climatización: Por cada 1ºC de aumento en verano podrás ahorrar entre 6-7% de energía al adecuar el termostato del aire acondicionado a 25ºC. Por cada 1ºC de disminución en invierno podrás ahorrar entre 6-7% de energía al bajar el termostato de la calefacción a 19º o 20ºC.

8.- En verano, instala toldos, cierra las persianas y corre las cortinas durante el día, evitarás el calentamiento de la casa. Ventila la casa cuando el aire de la calle sea más fresco (primeras horas de la mañana y durante la noche). Un ventilador, preferentemente de techo, puede ser suficiente para mantener un adecuado confort.

9.- En invierno, aísla la casa o el edificio, baja las persianas y durante la noche, cierra las cortinas, evitarás pérdidas de calor. Baja el termostato de la calefacción a 19º y 20ºC es más que suficiente para estar confortable. Mientras aireas, apaga la calefacción. Con mantener 10 min. abiertas las ventanas obtendrás una correcta ventilación y ahorrarás energía.

10.- Libérate del exceso de químicos: En la mayoría de nuestros hogares se pueden encontrar cientos de sustancias químicas, principalmente en los productos de limpieza y pesticidas. En la su mayoría estos productos son nocivos para el ser humano, y su uso prolongado esta relacionado con enfermedades como el Parkinson o el cáncer entre otras. La mejor opción es tratar de liberar nuestros hogares de la mayor cantidad de químicos reemplazando estos por productos orgánicos (desde limpieza hasta los alimentos).

lunes, 25 de enero de 2010

Relanza gobierno ecuatoriano iniciativa contra calentamiento global

La ministra Coordinadora de Patrimonio de Ecuador, María Fernanda Espinosa, anunció hoy el relanzamiento de la iniciativa Yasuní-ITT que impulsa el gobierno de su país para ayudar a frenar el calentamiento global.
En declaraciones a la prensa extranjera, la funcionaria dijo que el gobierno de su país tiene la "decisión de relanzar el proyecto y de fortalecer el rol del presidente (ecuatoriano) Rafael Corea como gran impulsor de la iniciativa", que aseguró, "sigue vigorosa".
Espinosa respondió así a versiones de que la iniciativa había quedado "golpeada" con la reciente renuncia de Fander Falconí a la cancillería, al igual que de los miembros de la comisión de gestión del proyecto.
La iniciativa Yasuní-ITT propone a la comunidad internacional aportar fondos para el desarrollo de Ecuador, a cambio de que se abstenga de extraer crudo de los yacimientos Ishpingo, Tambococha y Tiputini, ubicados en el amazónico parque nacional Yasuní.
Con ello, argumenta el gobierno ecuatoriano, se evitará la emisión de miles de toneladas de anhídrido carbónico, causante de la destrucción de la capa de ozono y del calentamiento del planeta.
Espinosa precisó que el relanzamiento del plan ambiental consiste en la formación de tres comisiones, una política, una técnica y una de negociación, que llevarán adelante para la gestión de donantes internacionales.
La comisión política estará presidida por el jefe de Estado e integrada por el vicepresidente, Lenin Moreno, entre otras autoridades.
El comité técnico estará conformado por expertos en diversas especializaciones y el grupo negociador por el secretario general de la Comunidad Andina de Naciones (CAN), Freddy Ehlers, y el embajador de Ecuador ante Naciones Unidas, Francisco Carrión.
Espinosa afirmó que las gestiones también incluyen a los países petroleros árabes, con el antecedente de que en su oportunidad, la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) expresó su respaldo a la iniciativa ecuatoriana.
"La iniciativa Yasuní-ITT sigue más fuerte que nunca y la presencia y participación del presidente Correa será más vigorosa que nunca (.) apelamos al mundo, que éste es el camino a seguir para combatir los efectos devastadores del calentamiento global", añadió.
La funcionaria explicó que "el proyecto no es sólo emblemático, sino el más importante del gobierno ecuatoriano y con él se está abriendo el camino para otros países megadiversos que dependen del petróleo".

sábado, 16 de enero de 2010

Seguimos sin un acuerdo para salvar el planeta

Los discursos bonitos no llegan muy lejos. Un mes después de la conferencia de Copenhague sobre el clima, ha quedado claro que los líderes del mundo no pudieron traducir a acciones la retórica sobre el calentamiento global. El fracaso de Copenhague no fue la falta de un acuerdo legalmente vinculante: el verdadero fracaso fue que no hubo acuerdo sobre cómo lograr la enorme tarea de salvar el planeta, ni acerca de las reducciones de emisiones de carbono, ni sobre cómo compartir la carga o ayudar a los países en desarrollo. Incluso el compromiso de destinar 30 mil millones de dólares para el período 2010-2012 para la adaptación y la mitigación empalidece ante los cientos de miles de millones facilitados a los bancos en los rescates financieros de 2008-2009.

Las consecuencias del fracaso ya se pueden ver: el precio de los derechos de emisiones en el Sistema de Intercambio de Emisiones de la UE ha caído, lo que significa que las firmas tendrán menos incentivos para reducir las emisiones ahora, así como para poner en práctica innovaciones que las reduzcan en el futuro. El enfoque adoptado en Kyoto asignó derechos de emisión, que son un recurso valioso. La idea de que quienes emitieron más en el pasado deberían recibir más derechos de emisión para el futuro es inaceptable. La asignación "mínimamente" justa para los países en desarrollo exige derechos de emisión equivalentes per cápita. La mayoría de los principios éticos sugeriría que, si uno está distribuyendo lo que equivale a "dinero" por el mundo, debería dar más a los pobres. La mayoría de los principios éticos sugeriría que quienes han contaminado en el pasado deberían tener menos derecho a contaminar en el futuro. Sin embargo, una asignación así transferiría implícitamente cientos de miles de millones de dólares de los ricos a los pobres, lo que es un poco iluso. Tal vez sea el momento de intentar otro enfoque: un compromiso por parte de cada país de elevar el precio de las emisiones a un nivel acordado de, digamos, 80 dólares por tonelada. Los países podrían usar los ingresos como una alternativa a otros impuestos, ya que tiene más sentido aplicar impuestos a las cosas malas que a las buenas. Los países desarrollados podrían usar parte de los ingresos generados para ayudar a los países en desarrollo en términos de adaptación y compensarlos por mantener bosques, que representan un bien público global debido a que "secuestran" carbono.

La buena voluntad, por sí sola, sólo puede llevarnos hasta cierto punto. Mientras el mundo vacila, los gases de invernadero se acumulan en la atmósfera y se reducen las posibilidades de que se cumpla siquiera el objetivo acordado de limitar el calentamiento global a dos grados Celsius. Hemos dado más de una justa oportunidad al enfoque de Kyoto. Si consideramos los problemas que existen tras el fracaso de Copenhague, no debería resultarnos sorpresivo. Como mínimo, vale la pena darle a la alternativa una oportunidad.